Analizar la ergonomía de la posición sentada es especialmente importante ya que pasamos más de 9 años sentados en la oficina (88.000 horas). Si además añadimos a este cálculo todas las situaciones de nuestra vida cotidiana en las que estamos también sentados, podemos afirmar que pasamos más de la mitad de nuestra vida en posición sentada. De allí las consecuencias directas que tiene en nuestra salud. El dolor de espalda constituye la principal causa de ausentismo e incapacidad laboral para los menores de 45 años.
El objetivo de la ergonomía es asegurar que el espacio y el equipamiento creen condiciones ideales de trabajo para las personas, minimizando los daños que sufren las personas en este.
Al sentarse con la espalda curvada, los músculos de los hombros, espalda y cuello están bajo un esfuerzo estático constante.

Esto genera:

• Dolor de cuello, dolor de espalda, efectos negativos en los músculos y fatiga general.

• Presión en el estómago y efectos dañinos en los órganos digestivos.

• Falta de concentración y cansancio debidos a la falta de circulación de sangre.

Las formas anatómicas de los respaldos y asientos de todas nuestras sillas aseguran óptimas adaptaciones para usuarios de distintas tallas y contexturas, brindando óptimo soporte y evitando los problemas de espalda y postura expuestos.

A la hora de escoger una silla, se deberá tener en cuenta los siguientes elementos:

Destino: atención, espera, telemarketing, administración, reunión, visita, etc.
Jerarquía: en el mundo empresario es usual la elección del tipo de silla y sus características de acuerdo a la jerarquía del usuario: gerente, jefe, administrativo, visitante, etc.
Trabajo: tipo de trabajo que suele llevar a cabo: gestos repetitivos, posturas inmóviles prolongadas, asepsia, etc.
Entorno: entorno de trabajo: piso alfombrado, suelo duro, altura de la superficie de trabajo, temperatura del ambiente, etc.
Arquitectura: adaptación de los tapizados al medio, a través de los colores (pasteles, vivos, etc.) y los tipos de tela.
Armonía: la elección de la silla debe respetar el estilo de mobiliario de la empresa.

Todos estos elementos van a condicionar el tipo de sillas que va a escoger, y lo orientarán para determinar las regulaciones que va a necesitar.

 

Conozca nuestro exclusivo sistema de contacto permanente confort touch

El respaldo ejerce, mediante el sistema de resorte Confort Touch, presión hacia adelante de acuerdo a regulación y peso del usuario, manteniendo así una posición ideal en todo momento, sosteniendo el cuerpo en vez de soportarlo pasivamente.

 

Criterios de elección

Los expertos de la salud prescriben cambios de posturas continuos (dynamic seating): de “rígida hacia delante” a “relajada hacia atrás”. Alternar y relajar los músculos de la columna vertebral evita tensiones estáticas en los discos, estimula los procesos naturales metabólicos y provee oxígeno fresco a los músculos, aumentando la sensación de bienestar.
En una silla, es especialmente importante analizar sus formas curvas, su nivel de adaptabilidad, de flexibilidad y de dinamismo, para responder a las necesidades de las personas y de las actividades que llevan a cabo.

 

Estimular y atraer, transmitir la imagen

El confort físico es sólo una parte de lo necesario para sentirse completo. Hay otros elementos que pueden influir positivamente en el bienestar del usuario dentro de su entorno de trabajo, como el confort visual que transmite la silla, la sencillez de uso y las posibilidades de personalización.
La oficina debe ser atractiva para los propios empleados y transmitir una imagen diferenciada a clientes y visitantes, con espacios específicos para impactar favorablemente, reflexionar, reunirse informalmente, recibir, relajarse, etc.
Una buena silla no favorece la postura en la que el hombre se “deja caer” simplemente; una buena silla está enfocada, en cambio, a la postura de alguien que está despierto, concentrado, alerta y pone todos sus sentidos en lo que está haciendo.
Los programas de sillería de Archivos Activos nos ayudan en este sentido proporcionando los grados de libertad que necesitamos para no perder la concentración en nuestro trabajo y nos facilita el trabajo muscular necesario para adoptar la posición ergonómica correcta.